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Inversores Cargadores

Un inversor puro no sabe cargar baterías desde un generador. Un inversor-cargador sí: convierte DC en AC para las cargas y, cuando arranca el generador, carga el banco de baterías de forma automática con el perfil correcto. La conmutación entre modos es instantánea. Disponible en 12V, 24V y 48V. La solución para cualquier instalación aislada que necesita respaldo real.

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Una instalación solar aislada con generador de apoyo: así funciona en la práctica

Imagina una finca en el interior de Navarra. Casa principal de uso habitual, sin red eléctrica a menos de tres kilómetros. El propietario instala un sistema fotovoltaico aislado: doce paneles de 400W, banco de baterías de litio LiFePO4 a 48V con 20 kWh de capacidad y un inversor de onda pura de 5.000W. En verano, el sistema funciona perfectamente. Los paneles producen de sobra, las baterías llegan cargadas al máximo cada tarde y la autonomía nocturna es más que suficiente.

Llega diciembre. Cuatro días seguidos de cielo cubierto denso. Los paneles producen un 15% de lo habitual. Las baterías empiezan a bajar. Al tercer día, el banco está al 30% de carga y la previsión meteorológica no mejora. El propietario tiene un generador de gasolina de 5 kVA en el garaje, pero el inversor puro no tiene entrada para corriente alterna: no puede cargar las baterías desde el generador. Para sacar el sistema del apuro, tendría que conectar un cargador de baterías externo, lo que implica tener ese equipo adicional, encontrar dónde conectarlo y gestionar la carga manualmente.

Esa es exactamente la situación que resuelve un inversor-cargador.

Lo que cambia con un inversor-cargador

El mismo escenario con un inversor-cargador instalado tiene un desarrollo completamente diferente. Al tercer día de cielo cubierto, el propietario arranca el generador y lo conecta a la entrada AC del inversor-cargador. El equipo detecta la presencia de corriente alterna en su entrada, activa automáticamente la función de carga y empieza a cargar el banco de baterías con la corriente configurada —pongamos 60A a 48V, unos 3 kW de carga— mientras sigue alimentando las cargas de la casa desde el generador a través del bypass interno del equipo.

Dos horas después, las baterías están al 80%. El propietario para el generador. El inversor-cargador detecta que desaparece la fuente de CA, conmuta de vuelta al modo inversor en menos de 20 milisegundos —sin que ningún equipo electrónico de la casa note la transición— y retoma el suministro desde las baterías. Todo automático, sin intervención manual más allá de arrancar y parar el generador.

En los modelos más avanzados, incluso el arranque del generador puede ser automático: el propio inversor-cargador envía una señal al generador cuando el banco de baterías baja de un nivel configurado, lo arranca, gestiona la carga y lo para cuando las baterías alcanzan el nivel deseado. El propietario no necesita hacer nada.

Un solo equipo en lugar de tres

La alternativa al inversor-cargador es instalar tres equipos separados: un inversor de onda pura, un cargador de baterías y un conmutador automático de fuentes que detecte cuándo hay AC disponible y gestione la transición. Eso funciona, pero implica más equipos, más puntos de fallo, más cableado y más espacio en el cuadro técnico. El inversor-cargador integra las tres funciones con una conmutación interna que es más rápida y más fiable que cualquier solución de tres piezas.

Además, el perfil de carga del inversor-cargador está pensado específicamente para trabajar con baterías de banco solar: acepta configuración para AGM, gel, plomo abierto y litio LiFePO4, ejecuta las fases de carga correctamente (bulk, absorción y flotación) y protege el banco frente a sobrecargas con más precisión que un cargador genérico de baterías.

¿Lo necesitas o te basta con un inversor puro?

La respuesta es sencilla. Si tu instalación aislada no va a tener ninguna fuente de CA de respaldo —ni generador, ni posibilidad de conectarte puntualmente a la red— un inversor puro es suficiente y más económico. Si existe o está previsto un generador de apoyo, el inversor-cargador es la solución más inteligente desde el principio: el sobrecoste inicial se recupera con creces en comodidad de uso y en la salud a largo plazo del banco de baterías.

Disponible en 12V, 24V y 48V. Si tienes dudas sobre qué potencia de inversor o qué corriente de carga necesitas para tu banco y tu generador, consúltanos antes de comprar.

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